lunes, 8 de julio de 2013

Punta Prieta.

Me encanta el verano. Esta maravillosa época en la que el mar siempre esta bueno, en la que el sol alumbra los fondos y con su rayos hace un color diferente las profundidades.

Una estación en la que hace calor y apetece el bañarse para refrescarse. Atrás quedaron esos días oscuros de invierno, donde ir a bucear a cualquier lado parecía algo mas que imposible, donde el traje semi-seco era una lata quitárselo y donde sobre todo, no había sol.

Y es que soy cáncer, y la sangre caliente me recorre todo el cuerpo y como no, me encanta el verano!!

Ya estamos en Julio, atrás quedaron las dudas que había a principios de Junio con frío, mar mala, nubes... que parecía que no iba a venir nunca el tiempo bueno...


Aprovechando esta circunstancia, y sobre todo, que el mar esta como un plato, decidimos ir a Punta Prieta. Un pequeño pueblito, donde la Ley de Costas parece no existir, con una pequeña playa por la que entrar al agua, pero dada su ubicación muy de difícil entrada, si el mar esta malo.
Llevábamos tiempo queriendo ir, pero siempre que habíamos aparecido por allí las olas apretaban con fuerza y no es plan de recibir mas de un revolcón si te la jugabas.

Pero hoy era el día, el mar planchado así que por fin podíamos disfrutar de una inmersión esperada. Ya se van viendo mas buceadores por cualquier rincón donde vas, y aquí aunque alejado de cualquier lugar turístico, teníamos la compañía de mas gente que quería bucear..

 
Como si de un ritual se tratase, fuimos montando los equipos al pie de la orilla, me encanta ese solecito de por la mañana que me da en el cuerpo mientras preparo el equipo... jajajaja

 
Con todo listo, nos fuimos metiendo al agua, 22 grados en superficie, 21 grados en debajo del agua,  hacia una temperatura deliciosa, además el agua trasparente, con una muy buena visibilidad, sin nada de corriente.... vamos una gozada!!!!

Después de nadar un poco para salir de la cala, fuimos descendiendo lentamente... Poca profundidad, hasta los cuatro metros, imaginaros que azul mas bonito que se podía observar, los rayos entrando con fuerza en el agua, parecía un acuario...

 
 
 
 
La inmersión de hoy, consiste en ir siguiendo una antigua colada de lava que se mete en el agua y a una profundidad de unos doce metros se corta y cae hacia el fondo, donde en su parte mas baja hay una cueva.

 
Pues sin perder el tiempo fuimos buceando por encima de esta formación, contemplando lo espectacular de la imágenes que teníamos delante de nosotros, no había mucha vida pero si pudimos ver algún que otro pulpo, fulas, tapaculos, algún choco...

 
De repente se divisa el final de la rocas, un gran corte en donde el fondo desparece y se pierde en la profundidad... Una sensación genial por que al llegar a ese borde te tienes que dejar caer, como si de un salto al vacío se tratase...

 

Caemos lentamente 18 metros hasta ponernos en 30 metros de profundidad. Un salto al infinito, donde sientes como tu cuerpo desciende en un salto imposible, como si te tiras en paracaídas, vas descendiendo hacia el fondo, con la certeza de que no te vas a estampar contra el suelo... Una sensación genial, te olvidas por un momento de todo, te concentras en tu "salto al vacío" y disfrutas.

Justo en el fondo esta la entrada de la cueva que queremos visitar, la entrada presidida por un gran cardumen de roncadores que según vas cayendo te van envolviendo como si quisieran amortiguar la caída...

Dentro de la cueva de fondo arenoso, no es excesivamente grande pero alguna morena puedes encontrar agazapada para deleite nuestro... damos una vuelta por el interior, pero con mucho cuidado porque enseguida el fondo se empieza remover. Momento en el que tenemos que marcharnos y empezar a subir si no queremos entrar en deco.

El ascenso desde la cueva se hace siguiendo las paredes, con numerosas cuevitas, donde algún que otro pez se esconde y anémonas gigantes ocupan estos lugares. Casi sin darnos cuenta, estábamos ya casi de vuelta, la inmersión se había pasado en un santiamén pese a estar unos 45 minutos.


Una vez en superficie a relajarse y disfrutar del agua antes de salir, y como el día estaba tan genial pues a quitarnos el equipo y darnos un buen baño. Que sensación mas rara el volverse a meter uno al agua pero esta vez sin equipo, parece como si no supieras nadar te cuesta incluso avanzar sin aletas jajajajaja!!!
 

Estupenda inmersión la de hoy, con la compañía de Andrés, Cris, Pili y Paco. Por fin he podido conocer un sitio nuevo que tantas ganas tenia de ir, la espera a sido larga pero a merecido la pena!!

Ahora a preparar todo el equipo, en unos días a Lanzarote de vacaciones y a bucear en La Graciosa.

Buenos buceos a todos!!!